Thursday, June 02, 2005

¿Y ahora qué?

El segundo no, esta vez NEJ, ha tronado en las altas esferas europeas. Otro de los países fundadores, Holanda, ha rechazado el tratado constitucional con un rotundo 61% de votos negativos.
La máquina con la que la élite europea pretendía engatusar a sus ciudadanos parece descarrilar tan rápido como la conciencia de los europeos despierta ante el atropello liberal que el texto consagra.
Que el tratado constitucional contiene elementos positivos es innegable, es una mejora sustancial con respecto a lo existente hasta el momento. Pero el quid de la cuestión no es este, como han querido vendernos los socialdemócratas oficiales, el verdadero punto de discusión debe ser a que aspiramos los europeos como ciudadanos para regir nuestro destino.
Ese ha sido el verdadero fallo de las instituciones comunitarias y los jefes de Estado y de Gobierno, el no preveer la ambición de los europeos por construir una Europa de y por los ciudadanos.
Ya no podemos hablar únicamente de los problemas internos que, sin duda, asolan a Francia y su gobierno, es un algo más.
Que los liberales (Grupo Liberal Europeo) y los conservadores (Partido Popular Europeo) muestren su disgusto por el rechazo es lógico, el texto estaba fundamentalmente redactado por y para ellos.
Que comunistas, socialistas, y demás izquierda muestren su alegría es normal, ellos eran los grandes perdedores del proceso, perdiendo conquistas básicas que la clase trabajadora ha ido ganando con el sudor de su piel y la sangre de sus venas.
Lo que no entra dentro del esquema lógico, a mi modo de ver, es la respuesta de los Verdes y los socialdemócratas.
No me acabo de explicar que razón impulsaba a Los Verdes, salvo su baja carga ideológica en lo que a cuestiones políticas se refiere, a apoyar el texto. No hay, verdaderamente, medios en la Constitución que garanticen el principio de desarrollo sostenible consagrado en la primera parte de la Carta Magna.
Menos me explico la reacción absurda de la socialdemocracia oficial. El Partido Socialista Europeo pide el Sí al Tratado con la promesa, hecha por Robin Cook, presidente de los Socialistas Europeos, de que al día siguiente de su definitiva aprobación empezarán a trabajar por ahondar sus preceptos sociales. Para ello han constituido varios grupos de trabajo.
Sin embargo la izquierda ciudadana está rechazando el Tratado.
¿Tan corta de miras es la socialdemocracia oficial que no sabe leer que lo que quieren sus votantes es ahondar en el modelo social ANTES de plasmarlo constitucionalmente?
No nos engañemos, en Holanda NO hay un 61% de comunistas, ni en Francia un 55%. Mayoritariamente el NO es un NO socialdemócrata social, ¿qué más debe hacer la ciudadanía para recolocar a los socialdemócratas donde les corresponde, esto es, a la izquierda?
Mal hará el Partido Socialista Europeo si se enroca en su postura de continuar con el proceso, tienen una posición de fuerza que no pueden abandonar, la fuerza de los ciudadanos.
Después se lamentarán de que gane la derecha...mal vamos.

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

He escuchado (o leído) en algún medio que "esto pasa por hacer un referéndum"... Me estoy recuperando de tan asombrosa reflexión.

Habrá que esperar a que todos los países de la UE realicen la consulta. Veremos qué lectura hace el Parlamento Europeo. Veremos...
Saludos.

6:41 PM  
Blogger Miguel K. Stobbs Serrano said...

Estamos en un momento muy excitante.
El pueblo ha decidido dar de lado a sus burócratas. ¿Qué harán éstos?
De esa pregunta depende, en gran parte, nuestra fe en la democracia.

10:29 PM  

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