Friday, June 22, 2007

Deporte y Religión: Elogio de lo irracional

Euskadi ha ganado a Venezuela y los Obispos reclaman objeción de conciencia.
El PP brama contra el partido celebrado en el país latinoamericano y secunda la petición de los prelados.
De nuevo acudimos a la exaltación de lo irracional.
Nación y Religión, dos conceptos que sirven para cohesionar a los ciudadanos haciéndoles caer en la ignorancia. No hay mayor apelación al temor íntimo que amenazar las creencias trascendentes o la argamasa comunal de los seres humanos.
Nación y Religión, los dos vocablos sobre los que se sustentan el 99% de las guerras modernas.
La España decente está que trina por que los eusko-muchachos han ido a Venezuela a jugar al balompié. ¿Un partido internacional, es decir, entre naciones?
Eso reclaman, y, según la definición de nación del Consejo de Europa, tienen toda la razón.
¿A quién molesta?¿Qué importa que un conjunto de ciudadanos quieran enarbolar banderas propias en foros inocuos?
Los Obispos dicen que Educación por la Ciudadanía es propia de un Estado totalitario. Yo diría que es una pataleta propia de quien ve amenazada su existencia.
La Iglesia sabe que el conocimiento y la educación provoca su desaparición.
Dios sólo tiene sentido cuando el hombre es temeroso de tal figura.
Nietszche decía, con mucho acierto, que a Dios le matamos los seres humanos en el momento en que no necesitamos de su existencia como creación cultural destinada a asegurarnos una trascendencia transmundana.
El chollo se acaba, y eso da miedo.
Nación y Religión, Religión y Nación, dos excusas con un mismo fin: la conquista del poder mediante la agitación del miedo y la ruptura.

Labels: ,